Secciones revista Gympeople
El 10 de diciembre de 2014 tras un año corriendo carreras, decidí apuntarme e intentar correr la Rock n Roll Maratón de Madrid que se disputaría el 26 de abril de 2015. Era una persona habituada a correr un par de días a la semana y hacer carreras de entre 10 y 21 km de vez en cuando.

Maratón de Madrid: lesiones, dudas y superación.

imágenes de Madrid el 26 de abril

 

Mis mayores distancias y tiempos fueron los 21 kilómetros de la Media Maratón de 2014 (mi primera carrera) y las 2 h15 m que tardé en completar los 17 kilómetros por montaña y 1650 m de desnivel de Moral Trail Race en noviembre de 2014 (acabó siendo mi última carrera antes del Maratón). Con éstas, y un buen puñado de carreras de 10 km, decidí entrenar y correr el Maratón.

 

En diciembre me sentía bien, con fuerzas, decidido y con un plan de entrenamiento que me permitiera cubrir los 42 km en un tiempo máximo de 4 horas.

La idea inicial era salir dos días entre semana y correr un mínimo de 10 kms y los sábados empezar a aumentar para correr 21-25 kms.

Era algo nada descabellado, pensado y sabiendo lo estricto que debería ser conmigo.

 

 

Llegaron los problemas

 

El 6 de enero, tuve mi primera lesión. No se me olvidará ya que era el día de Reyes. Sufrí una sobrecarga en la rodilla izquierda que me obligó a que tuvieran que venir en coche a por mí. Primera anécdota, unos amigos me vieron en la carretera, se echaron unas risas conmigo, antes de saber que era yo, y luego se quedaron conmigo esperando.

Resultado 2 semanas de reposo.

 

 

segunda Lesión

 

Una vez que la rodilla izquierda parecía que empezaba a funcionar con normalidad…zas! Fascia lata en la rodilla derecha.

Esto me complicó mucho, físicamente y sobretodo moralmente. Decidí parar otra vez de correr, pero cuando volví recaí, y tras perder 3 semanas de entrenos fui a ver a mi fisio, Patricia Blanco y mi osteópata,  Iván Ortiz (muchas gracias chic@s). Después de un par de sesiones, consejos de estiramientos y cuidados, me planté a finales de febrero, con pocos kilómetros en mis piernas y más miedo que respeto a que llegará la fecha del Maratón.

 

 

Marzo. Dudas, miedos y por si acasos

 

Llegó marzo, y tal era mi “miedo” que debo reconocer que puse en venta el dorsal, tanto en foros de internet como en foros de Facebook.

Pero “por si acaso” no lo vendía, volví a correr…poco a poco, pero obligándome a salir 3 días por semana. También cogía la bici para fortalecer el cuádriceps derecho y evitar recaídas.

Pasaba marzo y nadie me compraba el dorsal, tampoco tenía mucho interés y dejaba pasar los días con una pequeña esperanza de llegar al Maratón.

 

 

me planto en abril…

 

El 31 de marzo era el último día para vender el dorsal, y no lo hice…seguía corriendo tres días y a veces cuatro. Menos kilómetros de la que los entendidos recomendaban, pero también con más desnivel del habitual, lo que me permitía fortalecer con menos carga de kilómetros.

 

Mi cabeza pensaba: tal vez podría llegar, quién sabe, por qué no, ¿te imaginas que la acabe? Había una mezcla de emociones y sensaciones, dependiendo el día y el entreno.

entrenamiento con desnivel

 

26 de abril, día “D”

 

7.15: suena despertador 7.45 cojo el tren hacia Atocha 8.15 estoy en el ropero 8.40 estoy en el cajón de salida

Estoy nervioso, lo reconozco, pero no me duele nada, no estoy cansado y tengo fuerzas…Vamos!

 

El plan: correr tranquilo hasta finalizar la subida de Castellana. Después aprovechar la bajada, subiendo un poquito el ritmo y llegar entero al kilómetro 21. A partir de aquí, la cosa era mejorar con cada kilómetro y con cada minuto. Hasta el 30 me sentía bien, viendo que no me dolía nada y que iba con un ritmo igual que hasta entonces.

Al kilómetro 31 empecé a intentar no mirar el reloj ni los kilómetros. Sólo mirar a la gente, las calles, las casas…pensar en todo menos en correr y en la carrera.

 

En el kilómetro 35 me animé mucho, vi una persona conocida y eso, parece que no, me dio energía. Seguí, ya no podías dejar de pensar en la carrera, veias gente andando, estirando, mi único propósito era no parar.

km 35, eufórico al ver amigos

Me concentré en respirar fuerte y no mirar el infinito, mirar cerca. En Cibeles, a falta de 4 km, sorpresa, vi a mis padres animando y eso sí que me dió energía. Por dentro iba cansado pero a ojos de mi padre estaba muy entero. Eso sí que da alas y no el Red Bull chic@s

 

Los últimos dos kilómetros se me hicieron largísimos, pero sabía que ya estaba, que llegaba, que ya no iba a dejar de correr.

El Retiro ¿cuánto mide esa última recta? Para mí, el 26 de abril, demasiado…pero daba igual. Estaba hecho, pisé fuerte el sensor de meta y terminé mi primera Maratón.

 

Yo pensé que no sabría si acabaría, amigos míos me confesaron que no pensaban que terminaría…pero lo conseguí.

 

 

Maratón de Madrid eres mío

No pude entrenar lo previsto. Estuve muy muy cerca de rendirme y vender el dorsal. Pero al final, una pequeña esperanza fue creciendo y creciendo y me hizo llegar a la salida de la carrera.

Los entrenos, la cabeza y la suerte de no tener dolores y lesiones en carrera, me hicieron acabar la Maratón.

 

En 3:50:46 paré el crono. Llegué a bajar la barrera de las 4 horas que en diciembre pensé, pero que en marzo y abril veía muy difícil. Cierto es que llovió mucho seguramente demasiado, pero también tengo que decir, que si hubiera hecho calor como en 2014, sé que mi resultado seguramente hubiera sido otro.

 

Orgullo, satisfacción, incredulidad, fuerza y superación, todo ello aún se me pasa por la cabeza

 

Mi conclusión después de estas líneas y mucho pensar:

Hay que tener respeto al maratón, pero no miedo. Sé que mi caso no es el habitual pero sólo espero que pueda ayudar a otros que tengan dudas de disputar el maratón, dando sólo unas pinceladas de todo lo que pasó por mi cabeza en 5 meses.

Gracias

Gracias en especial a los que me cuidaron, Patricia Blanco (fisioterapeuta), Iván Ortiz (osteópata). Grandes profesionales que me ayudaron a no notar el paso de los kilómetros en mis piernas.

Y gracias en especial a Verónica, mi mujer, por salir conmigo con la bici cuando no le apetecía, por subir por caminos cuando no era lo que más quería, y sobretodo por animarme y apoyarme en esta locura, hasta en los momentos más duros.

 

P.D.: es cierto lo que dicen, el maratón pica y ya estamos buscando nuevos retos

Valoración: 
Promedio: 5 (9 votes)

Comentarios

Que grande eres, que no decaiga nunca ese ánimo.

Amor,Orgullo,Satisfacción es lo que siento por una persona como tu. Sigue así y no te rindas jamas.Consigue superar todos los retos que te propongas y sobre todo , se Feliz.

Sus aportaciones

Ahora tu rodilla diagnosticada al momento con resonancia magnética
Ahora tu rodilla diagnosticada al momento con resonancia magnética
Mira a Calen Chan ejecutando el circuito de Parkour grande del mundo
Vive en primera persona como Calen Chan ejecuta el circuito de Parkour más grande del mundo
DESAFIO SOLIDARIO 2017 REEBOK SPORTS CLUB
La recaudación total del Desafío Solidario 2017 irá íntegramente destinada a financiar un proyecto de Aldeas Infantiles SOS España cuya misión es atender a niños y jóvenes que se encuentran en...
Zapatillas solidarias
Campaña #RUNCYCLE: Recicla tus zapatillas de deporte para darles una nueva oportunidad en Mozambique.
Big Yoga: Festival de Yoga y Vida saludable
Big Yoga: Festival de Yoga y Vida saludable, perfecto para alinear cuerpo, mente y espíritu.
La 1ª carrera de obstáculos por equipos
¿TE ATREVES A DESAFÍAR A LA NATURALEZA? LA 1ª CARRERA DE OBSTÁCULOS POR EQUIPOS YA ESTÁ AQUÍ